AVENTURAS DE UN EXPLORADOR. TRAVESÍAS POR LOS ANTIGUOS SENDEROS MAYAS

Ataviado con la sencillez y el buen humor que caracterizan a quienes con el esfuerzo y dedicación han logrado superar los desafíos del inframundo y trascender los obstáculos que siembra la condición humana, el arqueólogo subacuático Guillermo de Anda Alanis, presentó el pasado sábado 25 de enero 2014 la conferencia “Aventuras de un Explorador” en el Planetario Ka’ Yok’ de la ciudad de Cancún. Guillermo de Anda es un ser de gratitud y por ello inició su conferencia presentando a los fotógrafos que a lo largo de 30 años lo han acompañado en sus travesías por las entrañas de la tierra: enigmáticos personajes de la tramoya científica quienes con sus registros fotográficos nos han tornado vívidas las atávicas sensaciones que nos produce el baño de penumbras cuando ingresamos a las cuevas y a los cenotes. Con sonrisas y certezas científicas, Guillermo nos mostró extraordinarias imágenes de cavernas, cenotes y oquedades en las que nuestros mayores acostumbraron comulgar con la otredad, evocando e invocando a entidades y espíritus que en tiempos prehispánicos determinaron el devenir y las conductas de los seres humanos. Una fotografía difundida por National Geographic que mostraba un templo y varios muros construidos por los mayas históricos en una cueva, suscitó un desbordado interés mundial y el maestro Guillermo de Anda fue invitado a difundir sus trabajos de investigación en la institución dedicada a la difusión científica; poco tiempo después, su trabajo fue reconocido en el orbe y el año pasado fue nombrado Explorador National Geographic siendo el primer mexicano en obtener dicha distinción. Pero a Guillermo no se le suben los humos de la hoguera de los elogios a la mirada y con los pies sumergidos en los cenotes o sembrados en las oquedades sagradas, otorga a cada uno de sus compañeros de trabajo el lugar que les corresponde. Es un ejemplo de integridad y ha logrado que la fascinación sea una experiencia colectiva. El también docente de la Universidad Autónoma de Yucatán realizó un estudio de los restos óseos encontrados en el interior de las aguas del Cenote Sagrado de Chichén Itzá y los resultados fueron sorprendentes: al contrario de lo que versa el mito popular de que los mayas sacrificaban princesas vírgenes en el Cenote Sagrado, descubrió que el 79% fueron niños entre 3 y 13 años y el 21% restante resultaron ser adultos, de entre ellos, el 67% resultaron ser hombres, lo que nos indica que las mujeres fueron minoría. En otro pasaje de sus grandes descubrimientos, nos mostró imágenes de cuevas y cenotes ubicados en los municipios de Tecoh, Homún y Kantuni,l Yucatán, en los que después de descender a través de tiros de hasta 30 metros de profundidad, se arriba a galerías que contienen templos, marcadores de estalagmitas y misteriosos muros que dividen las galerías en cuartos con estalactitas que nos recuerdan los pasajes del Popol Vuh que hacen referencia a las pruebas iniciáticas que superaron los Gemelos Preciosos al descender al Xibalbá. Es probable entonces que los mayas históricos hayan reproducido físicamente aquellos pasajes mitológicos en las oquedades sagradas que Guillermo descubrió con el auxilio de su multidisciplinario equipo de colaboradores a quienes invariablemente menciona. En una ocasión, después de mapear una oquedad, comentó en son de broma a uno de sus alumnos que nada más faltaba que se metiera por un pequeño orificio para ver qué encontraba del otro lado y, cuando regresó de su expedición le dijo: “Guillermo, tienes que entrar y ver lo que hay del otro lado” pensó entonces que le devolvía la broma pero cuál sería su sorpresa cuando después de sortear espacios reducidos llegó a una enorme galería en la que ubicaron templos y una pared que supusieron contenía reliquias, quizá los restos de algún dignatario ataviado con jade, probablemente algunas ofrendas sagradas que catapultaran al sitio como uno de los grandes descubrimientos de nuestro tiempo, y así fue, pero lo increíble es que no encontraron ningún objeto sino un camino sagrado “Sac Beh” que contenía un sagrado vacío, lo que resulta muy significativo ya que nuestra mente occidental está siempre en búsqueda de lo material y tangible cuando en realidad, nuestros ancestros convertían a los objetos en sujetos y comulgaban con la nada; entendieron que el cero no representa a la vacuidad sino al inicio… El maestro Guillermo nos comentó que ésta fue la primera de una serie de conferencias que dictará en el Planetario Ka’ Yok’ durante el presente año y resulta muy gratificante porque podremos acercarnos a las certezas de la realidad histórica maya a través de los extraordinarios descubrimientos y las reveladoras certezas que nos otorgan sus investigaciones. Vaya una calurosa felicitación a la dirección del Planetario Ka´Yok’ por definir su espacio como un recinto para la divulgación científica y recomiendo estar pendientes de las próximas conferencias ya que es un privilegio contar con fraternal presencia de Guillermo de Anda quien compartiendo con el Gran Público, procura la construcción de nuestra identidad multicultural, contribuye en la solidificación de arraigo y nos hace tangible el sentido de pertenencia. Gracias Guillermo, el tiempo confabula a tu favor… Claudio Obregón Clairin